Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos

Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos

Lo primero que debemos saber sobre estos residuos es qué definición los engloba, y que según el Real Decreto 208/2005, de 25 de febrero, sobre aparatos eléctricos y electrónicos y la gestión de residuos es:

“todo aparato que necesita para funcionar corriente eléctrica o campos electromagnéticos, destinados a ser utilizados con una tensión nominal no superior a 1.000 V en corriente alterna y 1.500 V en corriente continua, y los aparatos necesarios para generar, transmitir y medir tales corrientes y campos”

 

El aumento del nivel de vida de los últimos años y de los avances tecnológicos han favorecido la aparición de muchos productos de este tipo, tanto para hogares como para comercios e industrias, englobando casi todas las actividades humanas.

 

Este tipo de residuos han crecido enormemente en España y Europa, aumentando cerca de un 100% en los últimos 15 años.

 

Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, en adelante RAEE, pueden proceder de los hogares particulares, de los comercios urbanos y de las industrias.

  • Dos formas sencillas de identificar un RAEE y estar seguro es preguntarnos sobre su funcionamiento: si para funcionar ha necesitado pilas, baterías o corriente eléctrica, estamos ante uno.

 

Otra forma es si el aparato o en su manual de instrucciones aparece este símbolo, que indica que es un RAEE.

 

Tipos de residuos eléctricos y electrónicos

 

 

 

 

Como hemos comentado, hay muchísimos RAEE en nuestros hogares y empresas, y con el objeto de facilitar su gestión la normativa los clasificó en 10 tipos o categorías, como podemos ver en la imagen.

 

 

¿Por qué un RAEE debe gestionarse correctamente?

Estos residuos provienen de muchos tipos diferentes de aparatos, y como tal, están fabricados con muchísimos materiales diferentes, muchos de ellos tóxicos y peligrosos.

Los dos principales motivos por los que deben gestionarse de manera correcta son:

  • El aprovechamiento de los materiales valorizables, que una vez recogidos pueden utilizarse para nuevos productos, como el plástico, los metales ( básicos como el cobre, estaño, metales especiales como el cobalto, indio, y metales preciosos como la plata, oro y paladio

 

  • La protección y conservación del Medio Ambiente y la salud humana, evitando el derrame descontrolado de los residuos tóxicos que forman parte de los RAEE y que lo pueden dañar gravemente (cadmio, plomo, níquel, cromo, mercurio, pcb,…)

 

 

¿Cómo gestionar un RAEE?

Normalmente todos los municipios cuentan con sistemas diseñados para ofrecer un adecuado tratamiento a estos residuos.

Si hablamos de un RAEE producido en nuestro hogar o pequeño comercio, normalmente podemos disponer de 4 opciones. Para cantidades industriales, sólo servirá la última.

 

1. Ecoparque o punto limpio. Son instalaciones preparadas para la recogida selectiva de residuos. Instalados en municipios para dar servicio a sus habitantes, cualquiera puede acercarse y llevar sus residuos eléctricos y electrónicos, además de otros muchos. Más información aquí

2. Tienda o comercio. Algunos disponen de contenedores especiales para pilas o pequeños electrodomésticos, móviles,…

3. Recogida municipal. En algunos se ofrece un servicio de recogida pública de grandes electrodomésticos, ya que debido a sus grandes dimensiones se dificulta el transporte y se abandonarían en las calles.

4. Recogida en el hogar. Algunos comercios ofrecen el servicio de recogida y retirada del antiguo electrodoméstico a la compra de uno nuevo.

5. Gestor de residuos. Si la producción es elevada, como en el caso de algunas industrias, se debe contratar a un gestor de residuos autorizado.

 

 ¿Cómo es la cadena de reciclaje de los RAEE?

La cadena de reciclaje se basa en tres puntos principales; que son la recuperación del residuo, el tratamiento y el reciclaje.

  • La recuperación incluye la recogida de todos los RAEE y su transporte hasta las plantas de tratamiento.

 

 

  • El reciclaje incluye el transporte de los materiales valorizables hasta las plantas de reciclaje.

 

 

 

 

 

 

 

Más información, con una guía de buenas prácticas aquí.

La gestión de los RAEE ayuda muchísimo al Medio Ambiente y a la conservación de los recursos naturales. Los RAEE no son basura, como podemos ver es el siguiente vídeo:

 

 

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